Inauguración de un centro de cuidados paliativos en Victoriaville

Una casa para fin de vida abre sus puertas en este día 18 de noviembre de 2013 en Victoriaville. Cuatro RHSJ están presentes para la inauguración, con las autoridades municipales y los responsables de salud tanto a nivel local que regional.
Esta realización, del punto de vista arquitectural, funcional y estético es de gran calidad y es la admiración de los visitantes. La acogida es calurosa.


La creación de esta casa es el cumplimiento de un sueño principalmente concebido por la Asociación “Albatros”, en donde varios asociados-rhsj son miembros. Albatros fue fundado en Trois-Rivières en 1980 por la Hna. Pearl Berg, Ursulina. Este organismo de acompañamiento a personas en fin de vida, al domicilio de los pacientes, nació en Victoriaville en 1993. La Hna. Claire Perreault, r.h.s.j. participó en la puesta en marcha de este servicio de cuidados paliativos en el hospital.

Cuatro años de intenso trabajo de parte de la Asociación, ayudada por la Corporación de Desarrollo Comunitario de los Bois-Francs, del Centro de Salud y de servicios sociales (CSSS). Este trabajo en colaboración permitian presentar un dossier de calidad a la Agencia de Salud que concedió un apoyo financiero indispensable.
Frente a la determinación de los actores del proyecto, su preocupación de la ética, la disponibilidad de las personas comprometidas para esta misión, la Congregación quiso participar al hacer un don substancial para la compra de la casa.

Pero, ¿por qué el nombre de Marie Pagé? La Hna. Marie Pagé, r.h.s.j, ingresada en Montreal en 1834, fundó el Hôtel-Dieu d’Arthabaska en 1884. Fue notable por su celo y su caridad hacia los enfermos.  (cf. Mujeres de Fe y de Servicio, pág. 13). ¿No es esta opción para nosotras Hospitalarias, una marca de reconocimiento hacia nuestras antecesoras y también una manera de transmisión de nuestro carisma?
Cuando el Padre André Genest bendecía la casa, nosotras dábamos gracias por esta casa calurosa que estará al servicio de las personas en fin de vida y de sus familias, con atenciones de calidad y llenas de amor.
Termino estas breves líneas con el estribillo del canto Albatros de Robert Lebel:
« Albatros, mi pájaro de luz, Albatros, escucha mi oración. Albatros, me cuelgo a tus alas, Déjame volar contigo en el corazón del amor. »